Esta patología se caracteriza por una pérdida significativa de peso provocada por el enfermo y por una percepción errónea de su propio cuerpo. En consecuéncias, los problemas endocrinos se hacen en un espacio relativamente corto.
Los principales síntomas suelen ser por el miedo a no engordar, el miedo a lo que diga la sociedad sobre el enfermo, por la hiperactividad, por el fallecimiento de un ser querido, etc...